El pensamiento numismático debe trascender las normas estatutarias de asociaciones, y otras formas en que se organizan, debe incorporar el avance de la tecnología y sus aplicaciones. La novedad es que un auténtico numismático no solo estudia y colecciona piezas físicas, destacando su valor artístico, histórico y cultural. La era digital ha transformado el intercambio y exposición de piezas, enriqueciendo la numismática de tal manera que le ha incorporo otra modalidad de la misma. Se le impone sumar a la numismática tradicional, la numismática digital,Ha surgido la apretada necesidad a los numismáticos actuales de un cambio de comportamiento en cuanto a la numismática digital relacionado con los NFTs, que, aunque no son monedas físicas, representan un nuevo tipo de activo coleccionable que puede ser diseñado, coleccionado, comprado y vendido digitalmente. Destacamos que el término “moneda” se utiliza a menudo en el contexto de las criptomonedas para referirse a los tokens digitales, aunque no sean físicos. En este sentido, una “moneda NFT” sería un token digital único que puede ser coleccionado.

Ilustramos este post con piezas de relevante importancia en la numismática internacional. Dólar de plata de 1804 vendido por Stack’s Bowers Galleries en 7,7 millones de dólares El dólar de plata Clase I, que ha sido calificado como Proof-68 por Professional Coin Grading Service PCGS, pertenecía a la colección del difunto gran coleccionista y millonario D. Brent Pogue y cuenta con una historia increíble. “El rey de las monedas americanas”: un dólar con el busto de la Libertad vuelto, la famosa pieza de plata de 1804, de las que se conocen otros 7 ejemplares de Clase I. La moneda, que eclipsó su estimación original de 7 millones de dólares, ahora se ubica como el segundo dólar de plata más caro que existe. Información tomada de: Dólar de plata de 1804 vendido por Stack’s Bowers Galleries en 7,7 millones de dólares – Crónica Numismática (cronicanumismatica.com)
En el vasto horizonte digital actual, no todo asociado numismático puede ser considerado un verdadero numismático. El pensamiento numismático debe trascender las normas estatutarias impuestas por grupos, asociaciones, asambleas, juntas directivas, círculos filiales u otras entidades que establecen principios, fines, requisitos, tipos de miembros, estatutos, reglamentos, etc., ajustados a momentos o intereses específicos. Cumplir con estos requisitos solo convierte a una persona en un buen asociado. Sin embargo, para ser un numismático auténtico, no es necesario obligatoriamente poseer una colección, debe ser más aún un estudioso apasionado de la numismática en cada momento histórico. Un verdadero numismático logra que monedas, billetes, fichas, medallas y otras piezas revelen su arista artística, histórica y cultural, independientemente de su función en la economía, el comercio y las finanzas. Estas piezas deben demostrar, además de su función mercantil, múltiples aspectos de carácter artístico, arqueológico e histórico sociocultural. Entendemos que además incorpora una correcta asimilación del escenario tecnológico permitiendo sumar a la numismática tradicional, la numismática digital actual que se va desarrollando donde un token digital que es único es, una “moneda NFT” que puede ser diseñada, coleccionada, comprada y vendida digitalmente.


En la mayoría de los casos, el reverso de las monedas cubanas es común y con pocas variaciones, representados por el escudo de armas de la República rodeado de una corona de roble en la izquierda y una de olivo a la derecha, estas ramas se cruzan al final del escudo de armas. Existe poca literatura referente a las monedas cubanas en general, y menos aún que destaquen la historia de la moneda provisional del 1870. Predomina la incertidumbre, la falta de imágenes reales, falta de su descripción y otras referencias que intento esclarecer y aportar en esta incipiente investigación.












