En la imagen trato de recrear las actividades que menciono en este posts. En primer plano  el señor Pedro Simón esposo de Alicia, Alicia Alonso  y el presidente de La Asociación Consejo Científico Veterinario de Cuba, Filial Pinar del Río, Doctor y presidente de la institución Jesús Moreno Lazo.

Este articulo en su estructura  tiene tres ejes:
La relación Alicia-Consejo Veterinario (base emocional e intelectual),los hitos artísticos de Alicia en Pinar del Río (fundación de academias)
La transición hacia la numismática como consagración institucional.

Como coleccionista e investigador numismático me he sentido atraído por la sin igual labor practicada y  que desarrolla en el presente  por una de las Organizaciones no Gubernamentales de mi localidad una institución emblemática , a extremo que podría decir que cuando se habla de los tesoros de Pinar del Río, suelen citarse sus paisajes majestuosos: el Valle de Viñales, sus campos de tabaco, o las siluetas patrias que emergen del relieve como el Martí adyacente, entre muchos otros lugares.  Sin embargo, para Alicia Alonso epítome universal de la danza y símbolo cultural cubano, el verdadero faro espiritual estuvo en otro enclave, menos turístico pero profundamente significativo: el Consejo Científico Veterinario de Pinar del Río (CCVP). Allí, entre elementos de ciencias y técnica, memorias y afectos, germinó una relación entrañable que desafió convenciones y creó un legado compartido de conocimiento, sensibilidad ecológica y gratitud cultural.

En la imagen el instante detenido de la representación institucional ceremonia de inauguración de una exposición de fotografías donadas por Alicia Alonso al Consejo Científico Veterinario de Pinar del Rio
Leída desde la perspectiva de la memoriafilia, constituye una reliquia viva. En primer plano Alicia cortando simbólicamente la cinta a su lado su esposo el señor Pedro Simón y el señor Doctor Jesús Moreno Lazo. Presidente de La Asociación Consejo Científico Veterinario de Cuba, Filial Pinar del Río

Lejos de ser un mero organismo técnico, el CCVP  se  distingue  como institución afectiva y visionaria. Fue esta entidad la que solicitó, en 2012, la entrega del Escudo de Pinar del Río, máximo galardón provincial para Alicia, en una ceremonia que aún estremece a sus testigos. El Teatro Milanés fue testigo del silencio reverente del público que, tras la ovación, se negó a abandonar la sala. Un acto de amor que conmovió hasta las lágrimas a la homenajeada.Ya en 2011, el Consejo la había distinguido como Miembro de Honor, reconociendo el legado profesional de su padre, el veterinario Antonio Martínez Arredondo, y su afinidad con la ética naturalista. Este gesto no fue simbólico: Alicia retornaría al CCVP en múltiples ocasiones, eligiéndolo incluso sobre destinos de ensueño como Viñales. Allí encontró el eco de sus valores más íntimos: rigor, entrega, sensibilidad.

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